Historia

Programa Progresa Fenicia

Respondiendo al desafío y a la urgencia de transformación urbana que tiene Bogotá, la Universidad de los Andes decidió asumir el reto de la renovación urbana del sector en el entorno de su campus central en Bogotá, a través del Programa Progresa Fenicia.

Fenicia es un ambicioso plan en el barrio Las Aguas, parte del Centro Histórico y en riveras del río San Francisco, que cruza entre los cerros de Monserrate y Guadalupe (parte de la reserva ambiental urbana más importante de América Latina), cuyo trazado se transformó en el Eje Ambiental, de la mano del talento de uno de los arquitectos más destacados que ha dado el país, Rogelio Salmona.

La Universidad de los Andes busca dar el primer paso para hacer del centro de la capital un lugar revitalizado, en donde prime la diversidad de usos, potenciada por el gran número de universidades en su área de influencia. Pero una universidad no puede ser un gueto encerrado, sino un espacio de cara a la comunidad que la ha acogido, donde no solo se formen los mejores profesionales sino los mejores ciudadanos.

Para ello se sumó el conocimiento construido por varias facultades con el fin de resolver uno de los problemas más grandes de la renovación urbana a nivel mundial: la llamada gentrificación, que consiste en el desplazamiento de la clase media y trabajadora de una zona cuando, al renovarse un sector urbano con modernos edificios, espacios comerciales y oficinas, se desconocen la historia y las raíces del lugar, y se pierde la conexión con el pasado.

Por este motivo, la Universidad de Los Andes —como entidad sin ánimo de lucro— decidió asumir la tarea de articular los intereses inmobiliarios que se están dando en el centro de Bogotá para garantizar que los habitantes del Triángulo de Fenicia, con sus historias personales y colectivas, puedan quedarse. 

La propuesta se enmarca en un plan parcial que pone sobre la mesa la posibilidad de hacer renovación urbana participativa, en la que los actuales propietarios, los potenciales inversionistas y el gobierno de la ciudad puedan coordinar y cooperar en el proceso de toma de decisiones. Se trata de una transformación con reconocimiento de la historia y la memoria de los lugares, y con la convicción de que quienes habitan hoy el territorio deben ser los primeros beneficiarios de una mejor calidad de vida urbana.

Nuestros Objetivos

Misión y Visión

  • Buscamos que la población del Triángulo de Fenicia conviva en una zona urbana renovada y revitalizada, que ofrece una calidad de vida óptima desde el punto de vista social, ambiental, económico y urbanístico, lo que convierte al sector en un espacio atractivo tanto para habitantes actuales como para futuros residentes.
  • Impulsar un programa de desarrollo integral entre los habitantes del barrio Las Aguas, que promueva la renovación y revitalización urbana y social del sector a partir de un modelo de convivencia sostenible basado en el trabajo conjunto entre los actores involucrados.
Nuestros Pilares
  • Renovación

    Este es un sector reconocido por la cercanía con el piedemonte de Monserrate, un compañero más, y lo será por el acceso a zonas verdes y espacio público de la más alta calidad en pleno centro de Bogotá. Además, será identificado como un proceso en el que una comunidad, de la mano de la Universidad de los Andes, logró la renovación de un territorio de 9 hectáreas y el mejoramiento de las condiciones de vida de más de 400 familias tradicionales.  

  • Innovación

    Nuestra tarea es desarrollar un programa integral (social, ambiental, económico y urbanístico) para el Triángulo de Fenicia que permita a los diferentes actores construir un futuro de desarrollo y convivencia para generar un epicentro de creación de nuevas maneras de hacer, de ejercer ciudadanía, de cooperar y de construir ciudad.

  • Sostenible

    El proyecto hará sus mayores esfuerzos para lograr una sostenibilidad ambiental y socioeconómica. Ello, gracias a la implementación de las mejores prácticas de construcción sostenible y a la preparación de la comunidad de propietarios, residentes, arrendatarios y comerciantes para un futuro en el que el cambio sea una oportunidad. 

  • Pertenencia

    Este vecindario es de todos los que han sido parte de él durante años y también será de aquellos que se incorporarán a Fenicia. Universidad, Distrito y vecinos uniremos esfuerzos para construir un futuro conjunto con la más alta calidad espacial.

  • Comunidad

    En el barrio Las Aguas conviven comunidades de diferentes tipos: vecinos tradicionales, estudiantes universitarios y visitantes del centro de Bogotá. Progresa Fenicia trabaja para el reconocimiento mutuo como parte de una misma comunidad. Así, al fortalecernos y apoyarnos, nos preparemos para darle la bienvenida a más de 400 nuevos vecinos. 

  • Patrimonio

    El principio “Todos nos movemos, todos nos quedamos” involucra el patrimonio de cada uno de los vecinos que forma parte de este proyecto de ciudad y de ciudadanía. El acto de moverse para quedarse implicará una mejora en las condiciones patrimoniales de todas las familias y de los propietarios. Así mismo, será epicentro de restauraciones y conservación de inmuebles declarados como bienes de interés cultural .  

  • Cooperación

    La propuesta se enmarca en un plan parcial que pone sobre la mesa la posibilidad de hacer renovación urbana participativa. Los actuales propietarios, los potenciales inversionistas y el gobierno distrital podrán coordinar y cooperar en la toma de decisiones. Todas las actividades se conciben y realizan gracias a dicha dinámica.

  • Progreso

    Es el primer plan parcial de renovación urbana que ha logrado la gestión del suelo por medio de los aportes voluntarios de sus propietarios. Es necesario articular intereses y necesidades de todos (moradores, universidad, entidades públicas, inversionistas, etc.) para hacer posible una renovación sin gentrificación. 

  • Multidisciplinario

    El proyecto Progresa Fenicia incluye el mejoramiento de las condiciones físicas, socioeconómicas y medioambientales del vecindario y de sus habitantes, lo que requiere de un aporte de conocimiento colectivo. Por ello, la participación ciudadana ha sido y seguirá siendo un eje central a la hora del desarrollo del proyecto.