Progresa Fenicia mide su impacto para seguir transformando sociedad
¿Qué cambia realmente en la vida de las personas cuando una iniciativa busca generar impacto social?
Son las nueve de la mañana y Eric Santos, estudiante de sexto semestre del pregrado en Licenciatura en Matemáticas, prepara el contenido que compartirá ese día como voluntario del Refuerzo Escolar Fenicia. Unas horas después estará frente a niños, niñas y adolescentes del barrio Las Aguas, compartiendo sus conocimientos, escuchándolos y descubriendo también nuevas formas de enseñar y aprender.
Lo que ocurre en ese salón es una muestra de cómo una iniciativa puede generar cambios que van más allá de una clase: un estudiante que pone sus conocimientos al servicio de otros, niños que encuentran acompañamiento para fortalecer sus aprendizajes, imaginar proyectos de vida posibles y construir nuevas relaciones alrededor de la educación.
Pero, ¿cómo reconocer, comprender y seguir fortaleciendo este tipo de transformaciones?
Esta pregunta está detrás del proceso de formación en SROI (Retorno Social de la Inversión) que recientemente reunió a cerca de 30 integrantes de diferentes áreas de la Vicerrectoría Administrativa y Financiera y de la Decanatura de Estudiantes.
El espacio permitió acercarse a una nueva manera de mirar algunas de las iniciativas sociales y ambientales que se desarrollan en la Universidad para entender qué cambia en la vida de las personas, qué factores hacen posibles esas transformaciones y cómo los diferentes actores contribuyen a que sucedan.
En ese sentido, el SROI permite identificar los cambios sociales que se generan a partir del mapeo de intangibles de las personas y traducirlos a un lenguaje común que facilita comprender el valor que se está generando. Esto implica pasar de preguntarse cuántas personas participaron en una actividad o cuánto costó una iniciativa, a preguntarse también: ¿qué cambió para ellas?, ¿qué oportunidades se abrieron?, ¿qué valor tiene esa transformación?
Un ejemplo es We Learn Together, uno de los programas desarrollados en el marco de Progresa Fenicia. Su análisis a partir de SROI identificó un resultado de 4 a 1. Esto significa que por cada peso destinado al programa se generan cuatro pesos de valor social, asociados a resultados como el acceso a espacios educativos de calidad, oportunidades networking y crecimiento laboral, así como la experiencia que también encuentran quienes participan como docentes voluntarios, en su mayoría, egresados y estudiantes Uniandinos.
Así mismo, desde Progresa Fenicia, programas como el Metro a Metro, que a partir de este ejercicio identifica un valor de retorno de 1,27, muestran que su impacto más allá del reemplazo de una vivienda involucra también, el acompañamiento a las familias del entorno, su permanencia en el barrio, la protección de su patrimonio y las posibilidades de proyectar su futuro.
Así, medir el impacto permite comprender que el valor de una iniciativa no está únicamente en lo que se hace para desarrollarla, sino también en lo que logra movilizar en las personas y las comunidades. Esta mirada ayuda a reconocer qué está funcionando y a encontrar nuevas maneras de fortalecer aquello que genera bienestar y oportunidades.
Un compromiso que se construye entre todos
La formación en SROI hace parte de una apuesta más amplia de la Universidad por incorporar la triple sostenibilidad —social, ambiental y económica— en la manera de pensar y desarrollar sus iniciativas.
En ese camino, experiencias como Progresa Fenicia permiten que esta visión cobre vida: la educación, la participación comunitaria, el acompañamiento a las familias, el fortalecimiento de capacidades y la transformación urbana se encuentran para aportar al desarrollo integral de las personas y del entorno.
Porque medir el impacto también significa volver a las personas y preguntarnos qué cambió para ellas. Como Eric, que cada semana llega al REF dispuesto a compartir lo que sabe y que, en ese intercambio, también encuentra nuevas formas de aprender y aportar a la transformación de una mejor sociedad.